Chile, nuestro país: Relieve

Región de Atacama

La República de Chile, ubicada al sur del continente americano, presenta una geografía muy particular, donde es posible encontrar un relieve conformado por cuatro unidades -planicies litorales, Cordillera de la Costa, Depresión Intermedia y Cordillera de los Andes-, que estructuran las características fisiográficas de las zonas del país.

Las planicies litorales se localizan entre el Océano Pacífico por el oeste y la cordillera de la Costa por el este, entre el límite norte del país hasta la isla de Chiloé al sur. Son elevadas, muy estrechas y cortadas por acantilados en el norte; anchas en el norte chico e interrumpidas por acantilados en la Zona Central y muy anchas al sur del país.

La Cordillera de la Costa se inicia al norte del país -sur de Arica-. Forma una cadena montañosa alta y continua en el norte, confundiéndose con encadenamientos transversales; en la Zona Central es longitudinal y comienza a declinar en altitud; al sur del Biobío vuelve a aumentar levemente sus cimas, e incluso recibe el nombre de Cordillera de Nahuelbuta. A medida que va avanzando en latitud, comienza a perder su homogeneidad como unidad orográfica, desmembrándose, hasta que finalmente se hunde en los canales australes.

La Depresión Intermedia se extiende entre la Cordillera de la Costa por el oeste y la Cordillera de los Andes por el este desde el extremo norte hasta el seno de Reloncaví. Es árida en el norte y más fértil en el área austral. Su extensión como rasgo continuo facilita el asentamiento de gran parte de la población nacional.

A lo largo de todo el país se presenta la Cordillera de los Andes, principal forma del relieve chileno. Sus características cambian según el área observada: en el norte dominan las depresiones de los salares, donde se presenta la cumbre más alta del país: el Nevado Ojos del Salado, con 6.893 metros de altura. La proyección como rasgo permanente la perfila incluso en el territorio antártico, donde se conoce como Antartandes.