Chile, nuestro país: Clima y vegetación

Clima y Vegetación

Clima

Las características climáticas de Chile se relacionan con algunos factores que determinan sus rasgos fundamentales. Entre estos factores se pueden citar: la gran extensión en términos de latitud, la presencia de las cadenas montañosas de la Costa y de los Andes, la existencia de la corriente fría de Humboldt, la presencia del Anticiclón del Pacífico y del Frente Polar. Todo ello le confiere marcadas diferencias en las características climáticas, las que varían de norte a sur, y según la altitud.

Es así como en el norte del país existen condiciones xéricas, es decir, carencia de lluvias, la cual puede llegar a ser absoluta en determinados puntos. Esta falta de precipitaciones es explicada por la presencia del Anticiclón del Pacífico, que impide el ingreso de masas de aire húmedas que provienen del océano; por la corriente fría de Humboldt, y por la gran elevación de la Cordillera de Los Andes.

En esta región natural existe una amplia presencia de los climas secos, los que se caracterizan por la baja cantidad de precipitaciones durante todo el año, así como las altas temperaturas e insolación diaria. Esta condición sólo es alterada por la influencia de un fenómeno estacional, conocido "invierno boliviano", que consiste en el ingreso de masas de aire húmedas provenientes de la vertiente oriental de la Cordillera de los Andes, lo que genera lluvias en el altiplano. En el "Norte Chico" comienzan a variar estas características aun cuando el clima presenta una denominación de semiárido, apelativo originado en sus rasgos transicionales.

La Zona Central de Chile se identifica con los climas de tipo templado. En esta parte del territorio, las condiciones climáticas se presentan más moderadas, combinando un monto considerable de precipitaciones con una mayor amplitud de distribución de las mismas. Las lluvias tienden a concentrarse en los meses de invierno fundamentalmente. Las estaciones del año se encuentran más marcadas y diferenciadas. Las temperaturas son más bajas que en la región norte del país.

En el centro sur de Chile se inicia una transición hacia los climas más fríos y lluviosos, en donde la influencia de las bajas presiones provenientes del polo provocan altos montos de precipitaciones, los que en algunos sectores de barlovento pueden alcanzar sobre 5.000 mm, como en el caso de las islas y canales australes.

También presentes en Chile se encuentran los climas polar de altura y polar verdadero, en los cuales las condiciones de frío son intensas, lo que provoca acumulación de grandes masas de hielo en las cimas más altas, así como precipitaciones de tipo nival, fenómenos que van descendiendo en altitud a medida que se avanza hacia el sur, los cuales se proyectan en el Territorio Chileno Antártico.

Vegetación

Vegetación

La vida vegetal de Chile se encuentra fuertemente condicionada por las características climáticas en mayor medida, así como por otros factores como la edafología, o la exposición a la influencia del sol, entre otros.

De esta manera se puede apreciar una amplia variedad de ecosistemas presentes en el territorio nacional que permiten explicar la distribución de la flora, las cuales se pueden sintetizar en cinco grandes divisiones:

1.- Ecosistemas de tipo xeromórficos: Relacionados con ambientes donde existe escasez o déficit de precipitaciones, o escasa presencia de humedad. Se extienden desde el límite norte de Chile, hasta aproximadamente los 30º ó 31º de latitud sur. Especies representativas de esta división son las cactáceas como el Trichosereus Atacamensis, o la especie arbórea más característica, como lo es el tamarugo (Prosopis Tamarugo).

En la sección más austral de este dominio se produce un fenómeno esporádico de carácter primaveral, llamado "desierto florido", en el cual luego de un período de latencia, y producto de aportes de humedad mayor, se activan las semillas dispersas en la tierra árida, para en pocas horas desarrollar sus flores, generar nuevas semillas y marchitar. Especies representativas de esta clasificación son: Calandrinia Discolor (pata de guanaco), Cristaria Glaucophylla (malvilla), entre otras.

2.- Ecosistemas de carácter templado mesomórfico: Se desarrollan entre los 31º y los 37º de latitud sur (cuenca del Bíobío). Entendida como una zona de transición o ecotono entre los caracteres xeromórficos del norte e hidromórficos del sur, esta región presenta una amplia presencia de arbustos espinosos, y hojas especialmente acondicionadas para evitar la pérdida de humedad a través de transpiración. Dentro de esta macrorregión biogeográfica, la distribución de las precipitaciones va en aumento de norte a sur, por lo que se presentan fenómenos y formaciones vegetales distintas. Dentro del paisaje típico de este ecosistema, se desarrolla el denominado bosque esclerófilo, vegetación de tipo mediterráneo que ha sido intensamente deteriorada principalmente por la intervención humana.

Especies representativas de esta clasificación son: Acacia Caven (espino) en sectores de estepa; Quillaja Saponaria (quillay), Litrahea Cáustica (litre), Peumus Boldus (boldo) y Cryptocaria Alba (peumo) entre los representantes del bosque esclerófilo.

3.- Ecosistemas de carácter templado higromórfico: Esta zona se localiza entre los 37º y los 43º de latitud sur. Sus características son diversas, aunque todas responden a un patrón común que es la abundancia de humedad. La presencia de precipitaciones distribuidas durante todo el año permite que se genere un paisaje siempre verde, donde las especies arbóreas poseen follaje perenne.

La amplia distribución de especies posee su punto más importante en dos rasgos que permiten la caracterización de este dominio: el bosque de araucarias y la selva valdiviana.

El bosque de araucarias se extiende entre los 37º 40` sur y los 42º 30` sur. Monumento natural chileno, la araucaria es endémica de Chile y Argentina, y se desarrolla principalmente en suelos de origen volcánico, principalmente sobre los mil metros de altitud, siendo su principal exigencia la presencia de humedad.

La selva valdiviana es una importante asociación vegetal que comprende al bosque ombrófilo (asociado a elevados montos de precipitación) que se extiende por la zona costera de la X Región de Chile. Entre sus principales exponentes se encuentran especies arbóreas como los Nothofagus, y el imponente árbol gigante Fitzroya Cupressoides (alerce).

4.- Ecosistema de carácter subantártico patagónico: Este dominio se extiende a partir de los 43º hacia el sur. Es un ecosistema de características heterogéneas, debido principalmente a que alberga una diferencia según se localicen a uno u otro lado de la cordillera.

5.- Ecosistemas de carácter andino: Asociado principalmente al sistema montañoso de los Andes, es posible de localizar a lo largo de casi todo el país, aunque su presencia e importancia relativa va cambiando de norte a sur. Resulta difícil establecer una altitud promedio para su localización, aunque se puede señalar que entre el límite norte y los 33º sur se sitúa por sobre los 3.000 metros sobre el nivel del mar, en tanto que a los 52º sur se fluctúa entre los 400 y 700 metros sobre el nivel del mar.

La sequedad atmosférica y las bajas temperaturas permanentes a través de todo el año, así como las oscilaciones diarias de temperatura, son los factores preponderantes. En general se asocia con especies vegetales rastreras o acojinadas, con espinas o achaparradas, adaptadas para resistir las exigentes condiciones climáticas.

Existen según la latitud distintos tipos de especies características. Por ejemplo en la Zona Norte de Chile, en el altiplano, las más importantes son la llareta (Laeretia sp.y Azzorella Compacta), la paja brava (Festuca Orthopylla). En la Zona Central del país, se presenta la hierba blanca (Chuquiraga Oppositifolia), el pichi (Fabiana Imbricata), el pingo-pingo (Ephedra Andina).